Lo bueno de mí (una de tantas cosas jejeje) es que sé reírme aunque me pase la noche llorando... aunque a veces me gustaría poder darle una patada al mundo y mandarlo al extranjero jejeje.
Revisando la página de la que os hablé el otro día encontré uno de los vídeos que grabamos ayer en la excursión que estaba organizada y a la que sólo fuimos 3.
Caminamos durante 3 horas intentando encontrar una ruta de senderismo mal señalizada, tomando caminos que o no llevaban a ninguna parte o nos llevaban de vuelta al principio... eso sí, las vistas fantásticas (pena de cámara), y las risas...
Reimos a carcajadas de las payasadas... y eso fue la pescadilla que se muerde la cola: las risas provocaban más payasadas en nosotras y las payasadas más risas... así que acabamos literalmente tiradas en el suelo y aguantándonos las ganas jejeje...
Bueno, pues aquí tenéis una muestra de lo que se puede hacer un día muy caluroso de agosto en una explanada en obras... Yo soy el tren lento, por supuesto jeje